3 de cada 4 mujeres, consultadas por el Estudio Global de Jugadores 2025 de Newzoo, afirmaron haber competido en videojuegos en los últimos seis meses. Y hay más datos que revelan el impacto que ellas tienen en este entretenimiento digital.
El dato no es poca cosa. De hecho, luce como un movimiento global que está redefiniendo lo que significa ser «gamer». El más reciente Estudio Global de Jugadores 2025 de Newzoo —un análisis que abarca 36 mercados y usuarias de edades entre los 10 y 65 años— confirma lo que se ve en redes sociales y torneos: las mujeres no solo están jugando, sino que están transformando la industria con su talento, pericia y una forma única de entender este universo de entretenimiento digital.
Aun cuando la narrativa del gaming estuvo centrada en un público predominantemente masculino, las reglas siguen cambiando. El estudio revela que, entre las mujeres consultadas a nivel mundial, 76% han jugado videojuegos en los últimos seis meses, es decir, 3 de cada 4. Si comparamos esta cifra con el 83% de los hombres, la brecha es mínima. Para ellas, jugar es una actividad de esparcimiento central, una señal de aspiración y un campo donde el talento femenino brilla con luz propia.
Pero ¿qué hay detrás de ese control o pantalla táctil? No se trata solo de pasar el tiempo. Jugar desarrolla capacidad resolutiva, pericia técnica y una agilidad mental que se traduce en otras áreas de la vida. Para la audiencia femenina actual, el gaming es un estilo de vida que combina la moda, la tecnología y, particularmente, el nivel de competitividad que ellas exhiben en este o en otros ámbitos de sus vidas.
Diana Monster es parte de ese número importante de mujeres que han tomado el control del juego. Esta panameña, que se identifica en sus redes sociales como @dianamonsters, ha tenido el privilegio de formar parte de la evolución y ser testigo del cambio significativo en la percepción del gaming femenino a lo largo de los últimos años.
“Comencé en una época en la que la industria de videojuegos solía estar predominantemente conformada por hombres, y en donde seguramente muchas mujeres disfrutaban en silencio de los videojuegos debido a los prejuicios existentes. Ahora vemos cada vez más mujeres involucradas, con mayor reconocimiento y aceptación, lo que ha llevado a que la comunidad sea más inclusiva y diversa”.
El móvil predomina
¿Dónde juegan ellas? Es un asunto de accesibilidad. El 62% de las mujeres prefiere los dispositivos móviles, una cifra casi idéntica a la de los hombres: 60%. El smartphone se ha convertido en el punto de acceso universal, permitiendo que una partida del título preferido ocurra en cualquier lugar.
Sin embargo, en el terreno de las PC y consolas, el panorama muestra espacio para el crecimiento. Mientras que el 40% de los hombres opta por consolas, solo el 28% de las mujeres lo hace. En PC, la cifra es similar (28% mujeres vs. 42% hombres). Pero hay una excepción —muy reveladora— de lo que ellas prefieren: la Nintendo Switch. El 38% de las mujeres afirma poseer una Switch o Switch Lite, superando al 29% de los hombres. Este ecosistema, con su enfoque en la portabilidad y títulos con cuidada estética, ha sabido conectar con el gusto femenino, probablemente por las experiencias inmersivas pero flexibles.
¿Cómo ellas descubren su próximo juego favorito?
Las mujeres no suelen buscar novedades en sitios técnicos o comunidades ultraespecializadas (como Discord). El descubrimiento es mucho más orgánico y social. Las promociones en redes sociales (37%) y las recomendaciones directas de amigos (35%) son los motores que impulsan a las jugadoras a probar nuevos títulos.
El algoritmo de Instagram o TikTok y lo que se comenta en el mundo digital tienen más peso que el boletín de un desarrollador. Aunque YouTube sigue siendo preferido por ambos géneros, las mujeres se inclinan más por una entrada al mundo gaming cercana y con menos densidad técnica.
El salto a la PC: potencia con estilo
Aunque el móvil sea el rey por su practicidad, cuando una jugadora decide dar el salto a la PC, sus exigencias suben de nivel. No busca solo “potencia bruta”. Quiere un equipo que haga clic con su personalidad y que ofrezca ventajas competitivas reales sin sacrificar la estética de su espacio.
Aquí es donde la línea Samsung Odyssey marca la diferencia, ofreciendo un equilibrio entre alto rendimiento y un diseño sofisticado que se aleja del estilo robusto del pasado.
El Odyssey OLED G8, por ejemplo, con su acabado metálico ultradelgado, aporta una estética limpia y moderna. Si busca inmersión total, la curvatura 1000R del G9 reduce la fatiga ocular al adaptarse al campo de visión natural, mientras que la tecnología Glare Free elimina los reflejos molestos.
Además, su versatilidad permite pasar del juego al streaming o incluso al control del hogar inteligente en segundos. Con ergonomía total mediante el soporte HAS, la jugadora puede ajustar altura e inclinación según sus necesidades.
Ganar y liderar
El gaming femenino ya no es una tendencia: es una realidad que está redefiniendo las vías de descubrimiento y los hábitos de consumo.
Ya sea desde un smartphone en movimiento o frente a un setup completo en casa, las mujeres coprotagonizan el universo del gaming para jugar, ganar y tener una presencia determinante en las próximas tendencias tecnológicas.



